El barco de San Martín

Todo surge con el hallazgo de las cartas que compartieron José de San Martín (instalado en Francia a sus 70 años) y Ramón Castilla (presidente del Perú). El segundo le indica al primero que devuelva trofeos de la patria que se llevó: el estandarte con que Francisco Pizarro entró al Tahuantinsuyo y el acta de canonización de Santa Rosa de Lima. Frente al calibre de esta solicitud, asumí la ficción novelística para construir el contexto de la correspondencia como si fuera un momento estelar en la vida de San Martín; al punto que ilumina sus recuerdos del paso de los Andes o la fundación de la Biblioteca Pública. Finalmente, San Martín es también motivo para la indagación de un grupo de escolares, intrigados por la figura de un héroe tocado por la vejez.